Hola Fridas enamoradas y enamorados.
Bienvenidos a este su espacio de confianza para hablar de la planeación de una boda.
Disclaimer: hoy vamos a tocar un tema un poco controversial.
Hay decisiones que parecen simples… hasta que empiezas a hablarlos con otras personas. Y la presencia de niños en tu boda definitivamente es uno de ellos. Porque en cuanto surge la conversación, también aparecen: opiniones, expectativas familiares y ese pequeño miedo de “¿y si alguien se lo toma mal?”
Pero aquí va algo importante: tu boda no tiene que funcionar igual que la de todos los demás. Y decidir si quieres una boda con niños o una boda solo para adultos no habla de qué tan “buena” o “considerada” eres como novia. Habla de la experiencia que quieres crear.
Foto: Mercedes Pérez
Primero que nada, piensa en cómo quieres que se sienta tu boda
A veces pensamos esta decisión desde la logística…
cuando en realidad empieza desde la atmósfera.
Porque la presencia de niños cambia completamente cómo se vive un evento. Y eso no es bueno ni malo. Sólo diferente.
Hay bodas que se sienten:
familiares
relajadas
espontáneas
Y hay otras que buscan una energía más:
íntima
adulta
elegante
enfocada en la experiencia social y la fiesta
Las dos son válidas.
La clave está en reconocer cuál se parece más a la que ustedes quieren.
También vale la pena pensar en esto
Más allá del ambiente, hay varios detalles prácticos que sí cambian cuando decides incluir niños.
Por ejemplo:
El horario de la boda
Una boda de día normalmente funciona mucho mejor para familias y niños pequeños.
Pero si están planeando una ceremonia por la tarde, una cena o fiesta hasta la madrugada, es probable que para muchos de los invitados que son papás sea más complicado.
El tipo de venue
No todos los espacios son igual de cómodos o seguros para niños.
Hay venues con jardines amplios y espacios abiertos en zonas tranquilas y accesibles; sin embargo, hay otros donde hay escaleras, albercas, mobiliario delicado o mucho movimiento durante el evento que puede ser ser un poco peligroso para los pequeños.
Pensarlo desde este lado ayuda muchísimo.
La experiencia que quieren vivir ustedes
Y esta es probablemente la pregunta más importante: ¿Cómo quieren recordar ese día?
Tal vez imaginan una boda llena de familias, niños jugando y un ambiente muy cálido. O tal vez imaginan una noche más adulta, lenta, elegante y enfocada en compartir con calma con sus invitados.
Recuerda: ninguna opción está mal.
Foto: Twah Dougherty
Si decides que tu boda será solo para adultos…
Primero: respira. Decir que no habrá niños en tu boda no te convierte en una persona complicada ni egoísta.
Y aunque puede sentirse incómodo comunicarlo, la forma en la que lo haces cambia muchísimo la percepción.
Comunícalo de forma amable…
La mejor forma suele ser: simple, clara y sin sobreexplicar. Por ejemplo:
“Hemos decidido que nuestra boda será una celebración solo para adultos.”
“Aunque amamos a sus pequeños, queremos que esta noche sea únicamente para mayores de edad.”
Listo.
Sin justificar demasiado.
Y algo importante: dilo desde el inicio
Mientras más clara sea la información desde las invitaciones o save the date, mejor.
Porque cuando las personas saben qué esperar desde el principio, todo se siente más natural, hay menos conversaciones incómodas y evitas malos entendidos después.
La claridad también es una forma de consideración.
Si decides incluir niños… hazlos parte de la experiencia
Aquí el secreto no es sólo decir “sí”. Es pensar cómo hacer que ellos también disfruten el evento.
Algunas ideas que ayudan muchísimo:
menú infantil
kits para entretenerlos
espacios más cómodos para familias
actividades sencillas durante la recepción
Cuando son incluidos, todo fluye muchísimo mejor.
Entonces… ¿cómo tomar la decisión?
La correcta probablemente no es la que hace felices a todos.
Es la que hace sentido dentro de la boda que ustedes están construyendo.
Porque al final, cada decisión define cómo se va a sentir ese día.
Y eso importa más que nada.
Foto: Bethany Joy
Al final, decidir si quieres niños en tu boda no se trata de seguir reglas.
Se trata de entender qué tipo de boda quieren crear… y sentirse tranquilos con eso.
Porque sí, durante la planeación van a aparecer muchísimas decisiones y opiniones externas.
Pero entre más clara se vuelva su visión, más fácil será tomar decisiones.
Y si justo están atravesando esa parte de la planeación, también te recomendamos leer nuestro blog sobre cómo hacer tu lista de invitados sin culpa ni dramas.
En Frida Enamorada seguimos aquí para ayudarte a construir una boda que se sienta auténtica, bien pensada y completamente tuya.
