¡Hola bride-to-be!
Bienvenida a otro blog, tu espacio para descubrir ideas, consejos y guías reales para planear una boda con más claridad y menos estrés.
Porque aunque la web está llena de inspiración, hay muchas decisiones importantes que no vienen con instrucciones.
Hoy vamos a hablar de algo que parece sencillo, pero que para muchas novias termina siendo una de las decisiones más emocionales de la planeación: Hablamos de tus damas de honor.
Porque si algo hemos aprendido viendo bodas, es que elegir a las personas que te acompañarán durante este proceso puede sentirse increíblemente especial y sorprendentemente complicado al mismo tiempo.
Y no porque haya drama necesariamente. Sino porque las amistades, los momentos de vida y las expectativas rara vez caben en una sola lista perfecta.
Por eso hoy vamos a hablar de cómo elegir a tus damas de boda sin culpa, sin presión y sin convertirlo en una temporada completa de un reality show.
Tips para elegir a tus damas de boda
Foto: Mariah Anderson
Cuando imaginas tu boda, probablemente también imaginas a tus personas favoritas acompañándote: tus amigas, tus hermanas, tus primas. Las personas que han estado contigo en momentos importantes.
Pero cuando llega el momento de decidir quién estará oficialmente en su bridal party, muchas novias descubren algo inesperado: No siempre es tan sencillo como parece.
Porque de pronto aparecen preguntas como:
¿Tengo que incluir a alguien porque ella me incluyó en su boda?
¿Y si tengo grupos de amigas diferentes?
¿Y si solo quiero pocas bridesmaids? ¿O si quiero muchas?
La buena noticia es que no existe una fórmula correcta.
La mala noticia es que tampoco existe una lista universal que te diga exactamente qué hacer.
Así que empecemos por lo importante.
1. PRIMERO: OLVÍDATE DE LAS REGLAS IMAGINARIAS
Existe la idea de que hay una manera "correcta" de elegir bridesmaids.
Y honestamente, no.
Tu boda no es ni un concurso de popularidad, ni una deuda social que tienes que saldar, para invitar solo por compromiso.
Porque si empiezas a elegir desde la culpa o el "es que se va a sentir feo", es muy fácil terminar con una bridal party que no representa realmente tu vida actual.
La pregunta no es: ¿Quién espera estar ahí?
Sí no: ¿Con quién te imaginas viviendo este proceso?
2. LAS BRIDESMAIDS NO SOLO ESTÁN PARA LAS FOTOS
Aquí hay algo que vale la pena recordar: Cuando pensamos en damas de honor, muchas veces imaginamos las fotos coordinadas, los getting ready y los momentos bonitos del día de la boda.
Pero en realidad, cuando pensamos en qué hacen las damas en una boda, su papel suele empezar mucho antes.
Idealmente, las damas de boda son personas que te acompañan durante la planeación y que pueden convertirse en una red de apoyo cuando las cosas empiezan a sentirse abrumadoras.
Por ejemplo, suelen ser las personas que:
Te ayudan a tomar decisiones cuando tienes demasiadas opciones.
Te acompañan a pruebas de vestido o citas importantes.
Te escuchan cuando necesitas desahogarte sobre la planeación.
Y el día de la boda, son las que están pendientes de cosas que tú ni siquiera deberías estar pensando.
Por eso, antes de pensar en quién se vería bien en las fotos, vale la pena preguntarte:
¿Quiénes son las personas que realmente me gustaría tener cerca durante este proceso?
Porque esas suelen ser las mejores candidatas para formar parte de tus damas de honor.
3. NO CONFUNDAS HISTORIA CON CERCANÍA ACTUAL
Este punto puede ser incómodo, pero es importante.
Hay personas que fueron cercanas en alguna etapa de nuestra vida. La amiga inseparable de la prepa, la roommate de universidad o la prima con la que creciste.
Y aunque esas personas siempre serán importantes, eso no necesariamente significa que deban formar parte de tu bridal party. Lo que importa es la relación que existe hoy.
Porque haber compartido un salón de clases en 2014 y reaccionar mutuamente a historias de Instagram no necesariamente significa que siguen ocupando el mismo lugar en sus vidas.
Olvídate de las conexiones pasadas, tu boda está ocurriendo en tu presente.
Foto: Brady Bates
4. MENOS BRIDESMAIDS TAMBIÉN ES UNA OPCIÓN
Pinterest puede hacernos pensar que necesitas diez personas perfectamente coordinadas detrás de ti.
Spoiler: no es cierto.
Algunas novias tienen dos. Otras cuatro. Otras doce.
Y algunas ni siquiera tienen un bridal party formal.
Ninguna opción es más correcta que otra. La cantidad ideal es la que se siente natural para ti.
No la que se ve mejor en una foto.
5. SI TIENES QUE EXPLICAR DEMASIADO UNA DECISIÓN, TAL VEZ NO ERA LA CORRECTA
Hay algo curioso que pasa cuando elegimos desde la culpa o la presión social. Empezamos a construir argumentos larguísimos para justificar nuestras decisiones.
Por ejemplo:
"Bueno... es que fuimos muy amigas hace años."
"Es que si no la incluyo se puede sentir mal."
"Es que mi familia da por hecho que estará."
Y aunque esas razones pueden ser comprensibles, ninguna responde realmente a la pregunta importante: ¿La quiero conmigo porque forma parte de mi vida hoy?
Cuando una persona tiene un lugar natural en tu bridal party, normalmente la decisión se siente mucho más sencilla.
No necesitas convencerte a ti ni a nadie. Simplemente sabes que quieres compartir ese momento con ella.
Fotos: COJ Events y Paulina Walsh
6. POR FAVOR: NO CONVIERTAS ESTO EN UNA FUENTE DE ESTRÉS
Tu bridal party debería sumar alegría al proceso, no convertirse en una nueva lista de pendientes emocionales.
No necesitas administrar expectativas de todo el mundo. No necesitas hacer feliz a cada persona de tu círculo.
Y definitivamente no necesitas justificar cada decisión.
Porque al final, las personas correctas suelen entender perfectamente que una boda no mide el valor de una amistad.
Elegir a tus damas de boda no se trata de cumplir cuotas.
Se trata de rodearte de las personas que genuinamente quieres cerca durante uno de los momentos más importantes de tu vida.
Las que te conocen, las que te apoyan, las que celebran contigo sin que tengas que pedirlo.
Porque al final, dentro de diez años probablemente no recordarás exactamente cuántas bridesmaids tenías.
Pero sí recordarás cómo te sentiste rodeada de ellas.
Si estás en plena planeación de bodas y te encuentras navegando decisiones que se sienten más emocionales que logísticas, recuerda que no eres la única.
En Frida Enamorada creemos que una boda bien planeada también considera cómo te quieres sentir durante el proceso, no solamente cómo quieres que se vea el resultado final.
Por eso creamos contenido pensado para acompañarte en cada etapa de esta aventura, desde las grandes decisiones hasta esas pequeñas dudas que todas las brides-to-be tienen alguna vez.
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You got this!
Con cariño, Frida Enamorada.
