Una carcajada que llega antes de terminar los votos. El abrazo que desacomoda el velo. Alguien llorando fuera de cuadro. Un movimiento de cámara que quizá no sería “perfecto”, pero contiene exactamente lo que estaba pasando en ese instante.
Para Ponch, videógrafo detrás de Nichim Studio, ahí suele estar lo verdaderamente valioso de una película de bodas.
Su trabajo parte de una mirada documental y espontánea, pensada para parejas que quieren recordar su boda por cómo se sintió y no solamente por cómo se veía. Una propuesta especialmente interesante para bodas destino en Baja California Sur, Oaxaca, Riviera Maya y San Miguel de Allende, donde el lugar puede ser espectacular, pero las personas siguen siendo la historia principal.
“El momento ‘imperfecto’ está directamente relacionado con la espontaneidad y la autenticidad. Son momentos en los que dejamos salir nuestras emociones sin preocuparnos por la estética.”
¿Qué hace que un momento “imperfecto” termine siendo perfecto para una película?
En una boda suceden cientos de cosas que nadie podría planear.
Una reacción inesperada durante la ceremonia, los amigos haciendo reír a la pareja minutos antes de entrar, un abrazo que dura un poco más de lo esperado o ese instante en el que alguien simplemente se olvida de que hay una cámara cerca.
Para Ponch, esos momentos tienen algo que una toma completamente controlada difícilmente puede reproducir: emoción real.
“Son momentos que nos dejan no solo ver, sino percibir lo que se está sintiendo, y eso los hace indiscutiblemente parte importante en un film de boda”.
Y quizá ahí está una nueva forma de pensar el video de boda. En lugar de buscar que cada segundo sea visualmente impecable, preguntarnos si ese momento realmente nos hace sentir algo.
Cuando la emoción pesa más que el encuadre perfecto
Parte del trabajo documental de Nichim Studio sucede también en la edición.
Ponch cuenta que los momentos espontáneos suelen ser bastante fáciles de reconocer porque tienen una carga emocional que prácticamente “alza la mano” para formar parte de la película final.
Incluso cuando técnicamente no son perfectos.
“Muchas veces pesan más que un mal encuadre o mal foco y me encanta que le ganen a lo ‘estéticamente correcto’, por lo menos en mi escritorio”.
Eso no significa descuidar la estética. Significa entender que, cuando hay que elegir entre una imagen técnicamente perfecta y otra que contiene una emoción irrepetible, la historia puede ser más importante que la perfección visual.
Para una pareja buscando un video de boda documental, esta diferencia importa: el resultado no intenta reconstruir una versión idealizada del día, sino conservar esos pequeños fragmentos que probablemente hicieron que se sintiera suyo.
¿Cómo capturar lo espontáneo sin convertir la boda en un set?
La presencia del fotógrafo y el videógrafo puede cambiar naturalmente la manera en la que una persona se comporta.
Por eso el acercamiento de Nichim Studio comienza incluso antes del día de la boda.
Ponch procura crear una relación relajada con la pareja desde las primeras conversaciones, para que cuando llegue el evento la cámara no se sienta como un elemento extraño.
“Les hago saber que estaré todo el día a su lado en un modo muy pasivo, casi como un adorno más del evento”.
Y esa misma dinámica se extiende hacia los invitados.
Entre conversaciones y mucho “cotorreo”, como él mismo lo describe, intenta integrarse al ambiente hasta sentirse como uno más dentro de la celebración.
“Durante el evento también me la paso cotorreando con los invitados, intentando hacerme uno más de la tribu. Eso me hace llevarme además una experiencia y una conexión más profunda”.
El resultado es bastante lógico: cuando las personas dejan de pensar en la cámara, empiezan a comportarse como realmente son.
Documentar, no dirigir
Aunque muchas parejas utilizan términos como “cinematográfico” al buscar videógrafo de bodas, Ponch tiene muy claro cómo define su propio trabajo.
“Nunca he intentado hacer algo cinematográfico. Siento una gran admiración y respeto por los cineastas; yo me considero un documentalista”.
Ese enfoque cambia completamente la manera de trabajar durante una boda.
Nichim Studio no intenta producir constantemente escenas ni pedir que algo vuelva a suceder para conseguir otra toma. Su prioridad es observar y documentar el día mientras ocurre.
“No trato de producir tomas, solo documentar el día tal como sucede”.
La excepción llega durante algunos momentos de la sesión de pareja. Ahí aprovecha el espacio para crear lo que llama “retratos dinámicos”: imágenes con cierta dirección, pero que siguen buscando reflejar la personalidad y la manera natural de interactuar de quienes están frente a la cámara.
Si quieres un wedding film diferente, empieza por buscar una mirada diferente
No existe una sola manera correcta de hacer un video de bodas.
Hay películas muy producidas, propuestas más editoriales, narrativas cinematográficas y trabajos completamente documentales. Y para Ponch, esa variedad es algo positivo.
“Creo que todos los estilos de wedding films están súper chidos y es importante que haya variedad para todos los gustos”.
El punto está en identificar qué quieres sentir cuando veas tu película algunos años después.
Si lo que buscas es algo fresco, espontáneo y menos predecible, vale la pena mirar más allá de las referencias que aparecen una y otra vez.
“Una pareja que busca algo más auténtico y fresco debería darse la oportunidad de checar nuevas propuestas que pueden aportar una mirada creativa y artística, diferente a lo que tal vez estamos acostumbrados”.
TIP: Cuando estés buscando videógrafo para tu boda, no te quedes solamente con el reel más espectacular de su Instagram. Mira varias películas completas. Observa cómo documenta los momentos pequeños, cómo aparecen los invitados, cuánto interviene durante el día y, sobre todo, si las parejas parecen ellas mismas frente a su cámara.
Bodas destino donde el lugar acompaña la historia
Para parejas planeando una boda en Baja California Sur, Oaxaca, Riviera Maya o San Miguel de Allende, es fácil dejarse llevar por lo visual del destino. El mar, la arquitectura, el paisaje o un venue espectacular naturalmente tendrán presencia en el film.
Pero la propuesta documental de Nichim Studio pone el foco en algo distinto: utilizar ese escenario para situarnos dentro de la historia, sin permitir que se vuelva más importante que lo que estaba sucediendo entre las personas.
Porque años después probablemente seguirás queriendo ver el lugar que elegiste para casarte. Pero también vas a querer recordar la forma en la que alguien te miró, cómo se escuchaban tus amigos riéndose detrás de ti o qué pasó durante ese segundo que nadie había planeado.
Y muchas veces, ahí está la mejor parte de la película.
Una película que se sienta como ustedes
La propuesta de Nichim Studio para bodas destino parte de observar, conectar y permitir que las cosas sucedan.
Menos repetir escenas. Menos perseguir una idea de perfección. Más atención a lo espontáneo, lo inesperado y esas emociones que aparecen precisamente cuando nadie está preocupado por verse bien frente a una cámara.
Si estás planeando una boda destino en Baja California Sur, Oaxaca, Riviera Maya o San Miguel de Allende y buscas un videógrafo con una mirada documental, auténtica y fresca, descubre más del trabajo de Nichim Studio y sigue sus historias en Instagram en @nichim_studio.

Nichim Studio propone una forma más auténtica de entender el video de bodas: menos perfección, más emoción y momentos reales en Baja California Sur, Oaxaca, Riviera Maya y Nayarit.