¡Hola Fridas Enamoradas y Enamorados!
El día de Renata y Patrick empezó con un first look íntimo en la imponente Quinta Real, en el corazón del centro histórico. Entre arcos coloniales y luz dorada filtrándose por las ventanas, la pareja se encontró por primera vez mientras Renata lucía su vestido que había sido un sueño hecho realidad: una creación con aplicaciones florales inspiradas directamente en el jardín donde celebrarían su unión. Después de su primer encuentro aprovecharon para hacer algunas fotografías en el hotel y prepararse juntos para su ceremonia entre miradas cómplices, risas contenidas y el suave rumor de la ciudad.
Renata recuerda con gratitud a las manos que hicieron posible ese día. “Si no hubiera sido por la gente que trabajó con nosotros a lo largo de la planeación, nunca hubiera logrado la boda de mis sueños”, comparte. Desde coordinadores y floristas hasta artesanos que aportaron el carácter del barro rojo, cada proveedor puso su corazón y su oficio para que la visión se materializara sin perder la esencia de Oaxaca.
Acompáñanos a ver más de este increíble día capturado por Potts Wed, quien se aseguró de capturar a través de su lente la esencia de esta celebración.
“Desde que conocí Oaxaca supe que quería casarme aquí; con la mejor pareja del mundo al lado, todo sería mágico desde el principio hasta el fin”
Al concluir la ceremonia, la alegría se desbordó en una calenda: música, sonrisas y la gente querida bailando por las calles de Oaxaca. Desde ahí partieron hacia Jardín Don Luis, pero no en cualquier transporte: subieron a un coche convertible que los hizo lucir como protagonistas de una película romántica. El vehículo, elegante y abierto al cielo de Oaxaca, permitió que la pareja disfrutara el trayecto hacia su recepción para celebrar rodeados de sus seres queridos.
La recepción en Jardín Don Luis mantuvo la línea estética y emocional de la boda. Mesas con centros que combinaban barro rojo y flores silvestres, mantelería en tonos suaves y texturas naturales; cada elemento evocaba el lugar y la fecha: mayo, una estación de abundancia y color. La armonía entre el vestido de Renata —con sus aplicaciones florales inspiradas en el jardín— y el entorno fue total: parecía que ella misma hubiera florecido con el paisaje.
La recepción se celebró al aire libre, rodeada del verdor y la fragancia del jardín. Cada detalle fue pensado para rendir homenaje a Oaxaca: la decoración incorporó barro rojo en distintas presentaciones —jarrones con texturas artesanales, platos ceremoniales y pequeñas piezas de cerámica que aportaron calidez y autenticidad—, además de guías y tapetes de palma que conectaban con las tradiciones locales. Las tonalidades escogidas dialogaban con la estación: un mayo luminoso que pedía colores cálidos y vegetación fresca.
La noche cerró con luces tenues sobre las mesas, música que invitó a bailar y conversaciones que se alargaron como las últimas notas de una canción. Al final, la boda fue más que una celebración: fue un tributo a un lugar amado, al compromiso entre dos personas y al talento de quienes transformaron ideas en momentos. Oaxaca, con sus colores y tradiciones, fue el escenario perfecto para empezar esa nueva historia juntos.
Detalles
Fotografía: Potts Wed @potts.wed / Wedding Planner: Aurora Ballesteros Castro @eventosaba / Montaje: Victorino Amador @victorinoamadoroficial / Video: G NG RA @gngra.films / Maquillaje: Gerardo Pinto @gerardo.pinto / Vestido: San Antonio Bridal Shop @oliviagracebridal / Joyería: Ana Karen Salinas @anakarensalinasjewelry / Hotel: Hoteles Quinta Real @hotelesquintareal / Venue: Casa Don Luis Jardín Boutique @donluisjardin / Luz y sonido: Efectos Digitales @efectosdigitalesfx / DJ: Mr. Rodriguez Wedding Djs @mrrodriguezdj / Banquete: Banquetes Carmelita @banquetes.carmelita / Renta auto: Luxe Oaxaca Autos @luxeoaxacaautos / Calenda: Monos de Calenda Chepanes @monos_de_calenda_chepanes
