Natalia y Liam se conocieron por casualidad en 2020 en una fiesta a la que ninguno tenía pensado ir. Conversaron horas, pero la pandemia los separó; meses después, el destino —y amigos en común— los volvió a unir y ya no se separaron.
Su primera cita fue en 2021: misa nerviosa y un desayuno donde hablaron de todo. Después vinieron caminatas, cenas y noches de drive-in.
La propuesta de matrimonio estuvo llena de detalles: Liam recreó su primera cita durante un fin de semana; comenzaron en la misma iglesia, desayunaron como la primera vez y pasamos la tarde recordando su historia.
“Él dijo que iríamos a una posada, pero antes nos detuvimos en el parque donde solíamos pasear; entre luces navideñas y nieve, con chocolate caliente en mis manos, me dijo palabras hermosas. Al llegar a una glorieta bellamente decorada, se arrodilló con el anillo. Quedé paralizada de emoción, llorando en un momento que habíamos esperado: la confirmación de que por fin íbamos a empezar nuestra vida juntos”.
Mérida fue la elección que los enamoró para celebrar su boda destino: su centro histórico impecablemente conservado y su esencia colonial dieron forma al tono vintage y romántico que soñaban para la boda. Cada rincón ofrecía los detalles y el encanto tradicionales que buscaban, haciendo de la ciudad el escenario perfecto.
Además, Mérida fue una elección pensada para los invitados: accesible por aeropuerto, traslados cortos, sensación de seguridad y una oferta cultural y gastronómica que garantiza entretenimiento. En resumen, no solo era el lugar ideal para el estilo de la boda, sino también una experiencia completa para sus invitados.
”Todos los elementos fueron importantes para nosotros, queríamos que todo contara la misma historia. Pero definitivamente la ceremonia, la iglesia, el
venue, las decoraciones y la comida eran los pilares de todo”.
“Queríamos que nuestros invitados se sintieran como si los estuviéramos recibiendo en nuestra propia casa; cálida, íntima y llena de corazón. Los espacios estuvieron decorados con libros, velas, frutas de temporada y portarretratos, cada detalle sumando a esa sensación de historia y alma. Cada rincón tenía ese encanto de un romance vintage, con la arquitectura colonial como base”.
Detalles
Wedding Planners: FH Weddings @fh_weddings / Fotografía: Fabrizio Simoneen @fabriziosimoneen / Video: Avec Amour Films @avecamourfilms / Iluminación: Strom @stromeventos / Florista: Más Que Ayer @masqueayer.studio
